Enlace, desde su presencia y trabajo en comunidades de distintas regiones del centro y sur del país ha resentido las distintas formas de impacto que tiene el fenómeno migratorio y reconoce la necesidad de responder a los desafíos de la migración masiva y sus efectos en los procesos y dinámicas locales y regionales en los que actúa.
De cara a esta realidad inminente, Enlace como actor involucrado en los procesos de transformación de los contextos regionales, reconoce su responsabilidad en el impulso de iniciativas en el tema. Se decide entonces formar la Comisión Interregional de Migraciones (CIM), como respuesta coordinada de sus equipos a la realidad migratoria, que configura las actuales dinámicas económicas, sociales, políticas y culturales de las regiones en las que interviene.
Tras una primera fase de consolidación, la CIM se plantea actualmente una estrategia de acción en materia migratoria, a nivel local y regional desde la experiencia en sus regiones de actuación y a nivel nacional e internacional por medio de una estrategia de vinculación con otros actores presentes en regiones de origen-retorno, tránsito y destino de migrantes.
Las migraciones han transformado las economías locales, y aunque es evidente la dinamización del mercado interno por el aumento del consumo, esto no la convierte necesariamente en un factor de desarrollo para las comunidades. Es inevitable observar aquellos indicadores económicos referidos a las remesas: la inversión en capital humano (educación, salud y alimentación) y en consumo. El surgimiento de empresas financieras es otra manifestación local de las migraciones. Es decir, las migraciones suelen analizarse a partir de la economía migratoria y del proyecto de desarrollo local sustentable.
Enlace reconoce que las remesas familiares y la inversión social amortiguan la pobreza, pero también advierte que lejos de resolver la desigualdad, la acentúan, pues ésta se amplía y profundiza como negación de la ciudadanía; las migraciones pueden generar empleos, pero no los suficientes como para poder detenerla. Aunque las percepciones sociales suelen dar una noción de “progreso” a las remesas, sus efectos no siempre son claros o evidentes; es más fácil observar los cambios en el paisaje local con la aceleración de los procesos de urbanización. Entonces, estas percepciones suelen asociar la urbanización con el “progreso” y hasta con el “desarrollo”.
Más allá de la economía migratoria, Enlace puede valorar los impactos políticos y culturales de las migraciones, expresados en la reconfiguración de las identidades y en el consumo de productos culturales mediáticos que se vinculan con la sociedad receptora en la que se desenvuelven, a las que consideran como “tierra de paso” –aún contando con el estatus de ciudadanía o residencia-. Los mecanismos de transculturización, asimilación o adaptación en las sociedades de destino son fuertes, pero no significan la integración plena. Son los jóvenes quienes experimentan cambios profundos en sus imaginarios y proyectos de vida, además de la vivencia de la discriminación que debilita o causa la pérdida de la autoestima cultural.
El enfoque de migrantes como sujetos sociales lleva a reconocerlos en la experiencia completa de la migración: en sus comunidades de origen, durante el tránsito y en las sociedades receptoras.
Para Enlace resulta fundamental la comprensión de las migraciones y la vida de las personas migrantes a lo largo de los corredores migratorios. Las estrategias que se diseñen desde las comunidades locales en diáspora, necesariamente tendrá que reconocer la pérdida de ciudadanía que viven las personas migrantes, entendida ésta como reconocimiento social y jurídico que otorga derechos y obligaciones. Dado el fundamento territorial y cultural de la ciudadanía, la migración externa implica la pérdida de la igualdad ciudadana. Por tanto, los migrantes fuera de su país se convierten en ciudadanos de segunda categoría, en EUA, donde la adquisición de la ciudadanía implica la disposición de documentos y trámites largos y costosos. Algunos alcanzan el estatuto intermedio de residencia, que brinda seguridad jurídica, pero excluye la ciudadanía política. El acceso a la ciudadanía estadounidense por naturalización, no sólo es sumamente restringido sino que puede significar la pérdida de la identificación política con el país de origen. La pérdida o no acceso a la ciudadanía política se expresa en desigualdades económicas, sociales y culturales.
De forma paralela, el sur de México y en particular la Frontera Sur, es tierra de tránsito y destino de miles de migrantes centroamericanos, que enfrentan problemáticas semejantes a aquéllas de los mexicanos en Estados Unidos: la negación parcial o total a sus derechos sociales, culturales y políticos. De ahí la necesidad de construir un enfoque integral para el análisis y la acción en el fenómeno migratorio
Por ello, las migraciones desafían las estrategias de Enlace en cuanto al ejercicio de los derechos económicos, políticos y socio-culturales de las personas migrantes. Las visiones fragmentadas del fenómeno migratorio explican el desarrollo de análisis y propuestas que sólo consideran alguna de sus fases. Por ejemplo, el análisis acotado a las sociedades receptoras en Estados Unidos llevará a reconocer los impactos que se expresan localmente, como la hispanización de ciudadanos y sectores, aumentando el interés por los enfoques multiculturales y de seguridad nacional.
El enfoque Migraciones, Derechos Humanos y Desarrollo en las regiones de origen-retorno, tránsito y destino, lleva a comprender de manera distinta a las comunidades y el ejercicio de los Derechos. Reconoce la dimensión translocal de las comunidades y las dinámicas transterritoriales que explican su reproducción; es decir, afirma que la organización, la economía y la gestión social de las comunidades no puede comprenderse sin los vínculos dinámicos que se establecen entre sus miembros en las sociedades de destino y aquellos que permanecen en los lugares de origen. Por tanto, sabe que las remesas no son sólo económicas, sino también culturales y sociales, y que tienen un carácter bidireccional.
Tal escenario representa un reto y una responsabilidad para Enlace desde su ubicación geopolítica; se revela inminente una propuesta que considere en su planteamiento las tres condiciones y que genere acciones para contribuir al ejercicio de los Derechos Humanos en cada una de éstas.
2. Ejes de nuestro trabajo
Desde la reflexión planteada, Enlace se plantea el objetivo de crear herramientas de investigación, fortalecimiento organizativo, comunicación e incidencia para la exigibilidad y ejercicio de los Derechos Humanos en regiones de origen – retorno, tránsito y destino de migrantes en México.
Para ello concibe una iniciativa de actuación que comprende acciones estratégicas a desarrollar a partir de cuatro ejes estratégicos:
A. Investigación
Se revela indispensable la necesidad de un reconocimiento más profundo de los escenarios migratorios y las condiciones en materia de Derechos Humanos en que se vive la migración
• En las comunidades de origen de las cinco regiones en donde interviene Enlace; dará las claves para orientar de forma más precisa las estrategias de acción y generará insumos para la comprensión global del fenómeno migratorio en los contextos indígenas de México.
• En la Frontera sur de México, como punto geográfico clave en el que confluyen las tres condiciones de la migración, donde la situación de Derechos Humanos es crítica y exige acciones de visibilidad, en especial en los puntos de la frontera de los que no se cuenta aún con información pública y que han devenido focos rojos en la problemática migratoria. Se revela necesaria una lectura multifacética del fenómeno en esta región desde la perspectiva de los Derechos Humanos. (Investigación diagnóstica: Los Derechos Humanos en la frontera sur de México en su triple condición de origen-retorno, tránsito y destino de trabajadoras y trabajadores migrantes)
El fin es generar información relevante que será socializada como material para iniciativas de exigibilidad e incidencia política a distintos niveles.
B. Fortalecimiento Organizativo y Desarrollo Local
En las regiones de origen y retorno de migrantes, se revela esencial el ejercicio de los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC), como una alternativa a la migración – el Derecho a no migrar.
Para ello se requiere el impulso de procesos de empoderamiento con miras al desarrollo local. El enfoque de género es esencial para llevar a cabo estas iniciativas, al ser las mujeres los nuevos sujetos de desarrollo y las portadoras de las dinámicas socioculturales al interior de las comunidades. La realidad migratoria, representa una coyuntura importante para la cuestión del rol de género y la forma en que éste permite un mayor acceso a los Derechos de la Mujer; sin embargo tal transición requiere de un proceso dialéctico individuo-colectivo, mujer-comunidad, que resulta importante acompañar, a través de procesos colectivos participativos y tomando herramientas como la creación de espacios de expresión cultural.
C. Comunicación y Promoción
Los medios de comunicación son mediadores socioculturales que pueden jugar un papel fundamental influyendo en la configuración de las identidades colectivas y de una conciencia de Derechos Humanos. Los medios de comunicación regionales y locales son fuertes instrumentos de promoción, contrarrestando el discurso mediático que estigmatiza la migración y a las personas migrantes. Se plantea una estrategia de comunicación:
• En regiones de origen de migrantes: cinco regiones de México donde Enlace está presente y Guatemala (Huehuetenango, lugares de presencia de organizaciones colaboradoras)
• En regiones de tránsito: fronteras sur y norte de México
• En regiones de destino: frontera sur de México
Para su realización, Enlace cuenta con la sinergia de diversas radios locales y comunitarias con un gran alcance y auditorio en los estados del sur de México.
D. Vinculación e Incidencia
La situación actual de Derechos Humanos exige un posicionamiento que mire hacia la promoción, denuncia y exigibilidad. Para ello es inminente, además de realizar acciones directas con las bases sociales, impulsar estrategias de incidencia social y política a nivel regional, nacional e internacional:
• En materia de políticas públicas y programas de desarrollo, con un enfoque DESCA
• En materia de seguridad y protección de las personas en tránsito
• En materia de Derechos Laborales de las y los trabajadores migrantes
Para ello se nos revela esencial la vinculación y articulación, para lo cual es estratégica la colaboración con organismos nacionales e internacionales, con el fin de generar agendas comunes en estos temas. En este sentido hemos puesto un gran acento en la participación activa y dinámica en redes, particularmente la Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción al Desarrollo (ALOP), del cual ha emanado el Grupo de Trabajo sobre Migrantes (GT- Migrantes), así como el grupo Mesa de Trabajo Migraciones, que articula a organizaciones civiles y de Derechos Humanos, organismos internacionales, instituciones gubernamentales, así como medios de comunicación independientes de México y Guatemala, preocupados por la situación de las y los migrantes en la frontera México -Guatemala para la incidencia en políticas públicas en ambos países que contribuya con la exigibilidad y ejercicio de los Derechos Humanos de las personas migrantes, en sus tres momentos de los corredores migratorios.