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Interlocuciones |
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Nuestras interlocuciones necesarias
Es propio de la naturaleza de nuestro trabajo,
el despliegue de una cantidad enorme de interlocuciones para impulsar procesos de desarrollo local.
Todo desarrollo por definición implica el concurso de una gran diversidad de actores sociales,
políticos y económicos. Desde nuestra perspectiva, la participación de los sectores populares,
específicamente en nuestro ámbito, la de las organizaciones comunitarias y campesino indígenas,
es fundamental y prioritaria, y por ella trabajamos. En ese sentido, buscamos establecer enlaces
principalmente con los actores locales; las personas, las familias, los y las líderes locales,
los grupos comunitarios, los colectivos de mujeres, las organizaciones productivas y comunitarias,
así como las organizaciones sociales de los territorios en los que trabajamos. Estos son los actores
con los que preferentemente guardamos relaciones constantes para el impulso de iniciativas comunes.
Pretendemos que estos vínculos sean en la mayoría de los casos, alianzas estratégicas, acordadas
explícitamente.
Otro sector con el que se tiene una interlocución
importante es el gubernamental. Los gobiernos locales, en sus diferentes colores políticos,
son un actor primordial con el cual es necesario establecer vínculos, muchas veces de cooperación,
y otras de impugnación e interpelación. Desde la lógica de autonomía de las organizaciones sociales
y comunitarias, y la propia independencia institucional se interactúa con las autoridades municipales,
así como también, en el caso de Chiapas, con las Juntas de Buen Gobierno.
Frente a los gobiernos planteamos la
necesidad de la incidencia, entiendo por ello, aquellos cambios en las políticas
públicas, por medio de todas aquellas estrategias de acción, pasos o acciones que
influyan con propuestas específicas, en el ámbito de lo público en un sentido acorde
con nuestros propósitos y definido previamente. Se busca incidir en la definición y
ejecución de los planes y programas gubernamentales y en las lógicas de acción de las
autoridades. Lo mismo en el nivel de lo local, como en los espacios estatales,
nacionales e incluso internacionales. Nos orienta en esta interlocución la
definición del tipo de acción política que como Enlace hemos definido.
Evidentemente otra constante interacción se
da con las organizaciones de la sociedad civil, sobre todo con aquellas con las
que reconocemos existe una identificación tanto en fines como en medios. Haciendo
un ejercicio crítico y comparativo con estas organizaciones hermanas, reconocimos
algunas aspectos que como Enlace tenemos y nos dan fortaleza e identidad, así como
otra serie de aspectos de los que carecemos, y otras organizaciones si lo tienen,
los cuales debemos procurar alcanzar. Esto es:
Aspectos que nos identifican y fortalecen:
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• La inserción territorial de equipos regionales con permanencia
• Una metodología de intervención sistematizada
• Una intencionada política de profesionalización de los equipos (maestrías, capacitación, etc.)
• Una instancia operativa de coordinación, planeación y evaluación del trabajo
• Una intencionada política para la rendición de cuentas
• Una estrategia de fondeos privados nacionales
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Carencias que debemos
atender para mejorar la estrategia de incidencia:
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• Una intencionada política de cabildeo hacia los poderes públicos (nacional e internacional)
• Amplia expertis en el tema de los municipal
• Herramientas y experiencia para la incidencia en políticas públicas
• Un balance entre la acción comunitaria y la tareas de investigación y sistematización
• Una política de ventas de servicios profesionales
• Un amplio conocimiento de fondos públicos a los que podemos tener acceso
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De igual forma ubicamos que existe una importante
interacción con otras organizaciones de la sociedad civil y con el mundo académico, universidades
e instituciones, una interacción que tiene que ver más con aspectos formativos y de investigación.
Tal es el caso, de la relación que guardamos con Imdec y la Fundación Merced, con el Diplomado
para la profesionalización financiado desde el Indesol, así como con la Universidad Iberoamericana
en Puebla o la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana, entre otras.
Este vínculo nos ha ayudado a avanzar en la profesionalización de los equipos operativos,
a intencionar el fortalecimiento de la capacidad institucional y a construir sinergias que den
mayor fortaleza a nuestro trabajo. No dejamos de reconocer la necesidad de buscar intencionar
mucho más esta relación para convertirla en algo más sistemático y articulado con las propias
necesidades formativas y de sistematización de Enlace. Aquí hay otro reto.
Hay también otra importante
interlocución, aquella que guardamos con otras organizaciones civiles en términos
de colaboración concreta y apoyo a los procesos comunitarios en los que Enlace
participa. Tal es el caso de los voluntarios, cooperantes y servicios sociales.
Algunas universidades, colegios, organizaciones nacionales e internacionales,
así como personas que en lo particular buscan involucrarse, aprender de y
aportar a los procesos de trabajo. Este es otro enlace que buscamos siempre
dejar abierto y que sea constante.
La cooperación e
interlocución con las otras OSC, se expresa muchas veces en el impulso
de iniciativas de articulación en red y se da preferentemente con aquellas
organizaciones con las que se comparte el territorio de trabajo o el
interés temático (ver más adelante).
Otro actor con el cual se ha
mantenido una interacción estratégica desde hace muchos años, ha sido el de
la cooperación internacional. Resulta casi imposible entender el despliegue
de las OSC sin reconocer el aporte solidario que las diferentes agencias de
cooperación europea y norteamericanas han realizado en las últimas cuatro
décadas en nuestro país y América Latina. Hace falta un análisis más
sistemático de esta experiencia, una lectura crítica de los avances y logros,
así como de los cuestionamientos y críticas que esta larga e importante
interacción ha dejado para cada uno de los actores involucrados.
Un análisis más acabado - que sin dejar de reconocer la lógica de la
solidaridad y el compromiso de personas e instituciones- ubique a la
cooperación para el desarrollo, sus instrumentos y políticas, dentro
de una lógica más amplia de las políticas mundiales de los países poderosos
en sus luchas por las hegemonías económicas e influencias territoriales.
En los años 80s y 90s, esta relación con
la cooperación internacional, se tradujo en los hechos en una fuerte dependencia financiera
para muchas OSC, incluida Enlace, lo que por un lado, nos brindó un amplio margen de
autonomía con respecto a los poderes gubernamentales y privados nacionales, permitiéndonos
aportar libremente a los cambios que considerábamos necesarios desde los movimientos
sociales y populares. Pero al mismo tiempo, nos alejó de la tarea de hacernos visibles y
generar el apoyo de un amplio sector de la sociedad civil mexicana, cuyo interés y
posibilidades de aportar a los trabajamos que realizábamos, se convirtió en un campo
inexplorado para el conjunto de las OSC, otro efecto negativo, fue que con ello, se le
dejó el campo abierto del sector privado y empresarial, al conjunto de organizaciones
asistenciales y filantrópicas que sí supieron establecer
su presencia preponderante en ese sector.
Por lo anterior,
Enlace hoy plantea - como una política institucional explícita
- la voluntad de establecer relaciones con el sector empresarial nacional
y trasnacional, (individuos, empresas y fundaciones de empresas) como
parte de su estrategia de promoción de procesos de desarrollo local,
más alla de la gestión de fondos privados, pero incluyéndola.
Relaciones de cooperación, interlocución política, y de interpelación y
denuncia en los casos necesarios.
En un complejo contexto
de globalización - que en una buena medida influye fuertemente sobre
las realidades locales en nuestros países - y frente al papel preponderante
que las empresas - especialmente las trasnacionales- tienen en la toma de
decisiones de la política mundial, consideramos como una tarea propia de
la sociedad civil organizada, desarrollar una estrategia de interlocución
e incidencia hacia el sector empresarial mexicano y en México.
El impulso de esta estrategia implica necesariamente la articulación con
otras organizaciones que tengan en su propia agenda esta intencionalidad,
por ello, es que Enlace ha decidido participar en la construcción de la Red
Puentes*, por que consideramos que de esta manera se mejoran ampliamente
las posibilidades de interlocución con este sector.
Vemos el establecimiento de vínculos
con el sector privado en nuestro país también, como una tarea necesaria para el
impulso de los procesos de desarrollo local en los que estamos involucrados, en
particular el papel que las empresas mexicanas, enfáticamente las pequeñas y
medianas empresas. Este es el campo de trabajo propio de Enlace donde tenemos
que provocar el cruzamiento de dos temas esencialmente vinculados: la responsabilidad
social de las empresas y la economía solidaria. Esta intencionalidad estratégica,
nos ha exigido y nos exigirá cada vez más, desarrollar una consistente práctica
institucional de visibilidad y comunicación social, de transparencia y rendición
de cuentas.
* Asumimos integralmente el
texto elaborado por la Red Puentes México. Responsabilidad Social Empresarial
RSE- desde las Organizaciones de la Sociedad Civil OSC. Diciembre 2004
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