Desarrollo Local: género y sustentabilidad*
Las perspectivas de
género y sustentabilidad son esenciales para toda propuesta de
desarrollo alternativo. Enlace plantea que la perspectiva de género
es un parte aguas en el cuestionamiento de la cultura patriarcal, ya
que el proyecto de civilización que ha existido ha sido
fundamentalmente masculino, creado desde esa visión,
condición e intereses. En la búsqueda de la sustentabilidad
es necesario vincular la perspectiva de género, dado que el
desarrollo se ha planteado tradicionalmente sin el aporte de las mujeres
y en esa medida no ha resultado efectivo. Se planifica solamente desde
una óptica fragmentada que no arroja el cuadro total de la
información necesaria para elaborar soluciones posibles, en los
trabajos de desarrollo local, no podemos trabajar sin tomar en cuenta a
las mujeres, entre otras razones porque no se puede enfrentar la pobreza
sin una perspectiva de inclusión de las necesidades y
problemáticas de las mujeres. No se puede separar a las mujeres
de su realidad comunitaria, pero no se debe dejar de ver su situación
específica. Es necesario que ellas aporten sus conocimientos, su voz
y sus decisiones al proceso de desarrollo, y en el proceso, se beneficien
de él..
Entendemos por perspectiva de
género y sustentabilidad la búsqueda de procesos que lleven
a la reflexión sobre las relaciones entre mujeres y hombres, y
que éstas sean más equitativas, generadoras de estima mutua
y habilidades. El trabajo de Enlace desea trastocar esa estructura de
pensamiento y actitud, y al hacerlo, derrumbar la estructura política
y económica que ha mantenido así a las comunidades. Todo ello
respetando –sin mitificar- a las culturas locales y sin imposiciones por
nuestra parte.
Esfuerzos significativos hemos
acompañado desde Enlace para hacer realidad el papel diferente
que queremos juegen las mujeres en el desarrollo local; los cambios en
las familias, en las instancias comunitarias de participación,
en las propias organizaciones sociales, en la construcción de
gobiernos locales, en el impulso de diversos proyectos productivos, etc.
Son expresiones concretas donde buscamos que el lugar que ocupan las mujeres
en la relaciones de poder, se modifique para una toma de decisiones más equitativa.
El reto sigue en pie; son necesarias nuevas formas organizativas y de gobierno
que den plena posibilidad de participación y toma de decisiones de
las mujeres en las distintas iniciativas comunitarias
para el desarrollo local.
Este nuevo desarrollo sólo
puede ser a partir de la regionalización del país;
generar modelos regionales sustentables. Desde esta perspectiva pensar
en un nuevo pacto federal, la descentralización y el
fortalecimiento de la autonomía municipal (específicamente
los mecanismos institucionales y ciudadanos para la participación
en el ámbito local). Que se apueste a la coordinación
regional y local entre los diversos actores sociales y productivos,
específicamente se demande de las empresas su plena responsabilidad
social en el ámbito local.
*Ver. “Entre Pizcas y Barbechos”. Capitulo Dos.